LA PEDAGOGÍA DE JESÚS MAESTRO

El proceso de formación en el área Colombia Panamá asume matricularse en la escuela de Jesús, para el acompañamiento de los jóvenes que optan por discernir el llamado que perciben del maestro. Es saludable preguntarse continuamente cuál es la pedagogía de Jesús, en este caminar de acompañar a otros y en el ministerio pastoral.

Hay muchas interpretaciones de la pedagogía de Jesús, una de ellas es la Marcelo Marúa a partir de los discípulos de Emaús. Los invito a que la leamos, la reflexionemos y la confrontemos con la misión que nos ha encomendado el instituto.

Los pasos del proceso pedagógico de Jesús Marcelo A. Marúa

El corazón de la vocación y misión del acompañante en el proceso de formación, su identidad más íntima, es transmitir la experiencia de encuentro con Jesús, enseñar el Evangelio y despertar en los otros el llamado a seguir al Señor como discípulo. El mandato de Jesús se actualiza en cada acompañante que busca con su vida ser fiel a las palabras del Señor:

"Hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, enséñenles todo lo que yo les he enseñado" (Mt. 28, 16-20)

 Por eso, la experiencia de Jesús Maestro es fuente inagotable de espiritualidad y conversión para nuestra vida de acompañantes.

Te proponemos esta serie de artículos para reflexionar sobre la Pedagogía de Jesús Maestro en cinco pasos:

1) Mirada a su práctica

2) Mirada al formador

3) Mirada a su pedagogía

4) Los pasos del proceso pedagógico de Jesús

5) De la pedagogía de Jesús a la pedagogía del acompañante

Adentrarnos en la búsqueda de los rasgos que caracterizaron a la pedagogía de Jesús nos obliga a volver la mirada a la práctica de Jesús que nos revelan los evangelios. El Señor no dejó nada escrito sino que se dedicó a enseñar a las gentes sencillas de la Palestina del siglo I que le tocó vivir y, principalmente, a una comunidad de seguidores a quienes formó para ser discípulos y pro-seguidores de su Misión.

A través del testimonio escrito que las comunidades de discípulos realizaron en los evangelios podemos encontrarnos con Jesús Maestro, conocerlo y desentrañar los rasgos característicos de su pedagogía.

4. – los pasos del proceso pedagógico de Jesús

El texto de los discípulos de Emaús (Lc. 24, 13-35) es una excelente muestra del proceso pedagógico de Jesús. A lo largo del relato, y especialmente en los primeros versículos, se advierten los pasos que Jesús va dando para "enseñar" a sus discípulos.

Jesús

  • - se les acercó
  • - se puso a caminar con ellos
  • - les preguntó
  • - les volvió a preguntar
  • - les interpretó las Escrituras

 Jesús se acerca

El proceso de enseñanza de Jesús nace del contacto real con sus discípulos. Existe una decisión personal de Jesús de acercarse, hacerse próximo, dejar la distancia que separa para vivir el encuentro.

Para enseñar hay que acercarse al otro…

 Jesús se puso a caminar con ellos

El acercamiento puede ser fugaz, pasajero. No siempre alcanza a comprometer al que se acerca con la realidad del otro. Jesús camina con sus discípulos. Les dedica tiempo, esfuerzo. Comparte su vida, se compenetra con su realidad. Camina con, no adelante señalando el rumbo ni atrás mirando de lejos. Hace camino.

Para enseñar hay que caminar con el otro…

 Jesús les pregunta sobre su realidad

¿De qué van hablando? ¿Qué les pasa? Las primeras palabras que conocemos de Jesús en este relato son para conocer la realidad de sus discípulos. A veces no alcanza con acercarse, con caminar con, a veces es necesario, e importante, preguntar… para que el otro hable, para que pueda expresarse, para que nos de a conocer su interioridad, lo que le pasa, lo que tiene adentro, sus alegrías y penas, sus dudas y convicciones, su vida…

Jesús pregunta. Se interesa por el otro. No "enseña" primero, no "baja línea". Su disposición, implícita pero transparente en esta primera parte del relato, es escuchar al otro, dejar que hable, generar las condiciones para que haya diálogo, apertura, encuentro también en la palabra…

Para enseñar hay que escuchar al otro…

 Jesús pregunta dos veces

No siempre la gente habla cuando se le pregunta algo. Si las cosas son muy de adentro hay que dar tiempo, nuevas oportunidades, no apurarse, acompañar los tiempos y ritmos del otro.

Jesús pregunta dos veces… una sola no alcanza. Para que lo profundo del otro surja hay que crear el clima de encuentro, de interés, de acogida, de recepción… Las preguntas de Jesús apuntan a la vida, motivan el encuentro. El otro es capaz de hablar, de contar su realidad, de decirse a sí mismo, de hacerse palabra (comunicación).

Un importante pedagogo de América Latina, especializado en la promoción de los más pobres, Paulo Freire, hablaba de crear una pedagogía de la pregunta… devolver la palabra a los otros, para que juntos aprendamos y crezcamos en comunión.

Para enseñar hay que preguntar, para que el otro tome la palabra…

 Jesús ilumina la vida con la Palabra

Después de acercarse, caminar con ellos, preguntar (escuchar) y preguntar dos veces, recién entonces Jesús toma la iniciativa. Su palabra se apoya en la Palabra. A partir de las Escrituras les interpreta la realidad que vivían. Les ilumina la vida, oscura, sin sentido, desanimada… comienza a transformarse desde adentro ("¿No nos ardía el corazón cuando nos explicaba las Escrituras en el camino?").

La enseñanza de Jesús es respuesta para la vida de los discípulos. Les abre un nuevo horizonte, que incluso llegará a cambiar su rumbo y su camino, para dar vuelta (convertirse) y anunciar a Jesús.

Para enseñar hay que iluminar la vida…

Padre Eliécer Balvín Giraldo

Rector IMEY

Revista Propedéutico