Nuestro Propedéutico
Es el tiempo, que nos dan
a los jóvenes para discernir nuestra vocación, mediante la autoformación
intelectual, espiritual, pastoral, humano-afectiva y fraterna.
- Espiritual:
Por
medio, de la oración personal, fraterna, comunitaria y la participación
eucarística, fortalecemos y clarificamos nuestra opción de vida, teniendo
como centro a Jesús vivo.
- Intelectual:
Nos
acercamos y adquirimos conocimientos, por medio de la investigación conciente
y razonable.
- Pastoral:
Nos
fortalecemos y capacitamos en las distintas ramas eclesiales, para responder
a los apostolados comunitarios a nivel global.
- Fraterna:
Tenemos
los espacios para compartir en comunidad, los diferentes campos como: el
deporte, el trabajo y fechas especiales.
- Humano-afectiva:
Contamos con el acompañamiento de una profesional, que nos asesora en el
aspecto psicológico fortaleciendo los vacíos y vivencias en el ámbito
personal y comunitario.
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