
Nuestro tiempo está dividido en una serie de actividades, que tienen como objetivo dar elementos para una formación desde:
Dimensión intelectual: expresión oral y escrita, introducción a la filosofía, música, sistemas, madurez humana, introducción a la liturgia y formación cristiana.
Dimensión espiritual: Se vive la eucaristía, la oración (personal, fraterna o en comunidad, momentos marianos) y retiros espirituales.
Dimensión humano-afectiva: Talleres, entrevistas y test orientados por una profesional.
Dimensión pastoral: talleres eclesiales y pastoral social.
Dimensión fraterna: Integración, mediante la coordinación de fechas especiales, trabajos internos (comedor, cocina, perreras y mantenimiento de la casa), recreación libre, entre otras.
Un día normal en el propedéutico, se lleva a cabo de la siguiente manera:
Levantada, eucaristía, aseo, desayuno, clases, merienda, clases, almuerzo, deporte o trabajo dependiendo el día, proyectos de autosostenibilidad, merienda, taller, cena, noticias, oración, estudio personal, descanso.