el Evangelio de mañana

En este espacio podrás encontrar la Palabra de cada semana, la veras en forma contínua, aprovecha este espacio al máximo. Dios te bendiga y te guarde.

LA MAYORIA DE LAS CITAS BIBLICAS SON TOMADAS DE:

Biblia latinoamericana, de la Sociedad Bíblica Católica Internacional (SOBICAIN). http://www.sobicain.org/shell.asp

26de noviembre de 2007
Lunes/Verde    Feria

 
Primera lectura:
Dios les concedió un conocimiento profundo de todos los libros del saber.
Del libro del libro de Daniel (1, 1-6.8-20)

En el año tercero del reinado de Joaquín, rey de Judá, Nabucodonosor, rey de babilonia llegó a Jerusalén, y la sitió. El Señor entregó en su poder a Joaquín de Judá y todos los objetos que quedaban en el templo. Nabucodonosor se los llevó a Senaar, y los objetos del templo los metió en el tesoro del templo de su Dios.
El rey ordenó a Aspenaz, jefe de eunucos, seleccionar algunos israelitas de sangre real y de la nobleza, jóvenes, perfectamente sanos, de buen tipo,  bien formados en la sabiduría, cultos e inteligentes y aptos para servir en palacio, y ordenó que les enseñasen la lengua y literatura caldeas. Cada día el rey les pasaría una ración de comida y de vino de la mesa real. Su educación duraría tres años, al cabo de los cuales pasarían a servir al rey.
Entre ellos había unos judíos: Daniel, Ananías, Misael, y Azarías.

Daniel hizo propósito de no contaminarse con los manjares y el vino de la mesa real, y pidió al jefe de eunucos que le dispensase de esa contaminación. El jefe de eunucos, movido por Dios, se compadeció de Daniel y le dijo: -Tengo miedo al rey, mi señor, que les ha asignado la ración de comida y bebida; si los encuentra más flacos que sus compañeros, pongo en peligro mi cabeza.

Daniel dijo al guardia a quién el jefe de eunucos había designado para cuidarlo a él, a Ananías, a misael, y a Azarías: - Haz una prueba con nosotros durante diez días: que nos den verduras para comer y agua para beber. Compara después nuestro aspecto físico con el de los jóvenes que comen de la mesa real y trátanos luego según el resultado.
Aceptó la propuesta e hizo la prueba durante diez días. Tenían mejor aspecto y estaban más gordos que los jóvenes que comían de la mesa real. Así que les retiró la ración de comida y de vino y les dio verduras.

Dios les concedió a los cuatro un conocimiento profundo de todos los libros del saber. Daniel sabía además  interpretar  visiones y sueños.
Al cumplirse el plazo señalado por el rey, el jefe de eunucos se los presentó a Nabucodonosor. Después de conversar con ellos, el rey no encontró ninguno como Daniel, Ananías, Misael y Azarías, y los tomó a su servicio.
Y en todas las cuestiones y problemas que el rey les proponía, lo hacían diez veces mejor que todos los magos y adivinos de todo el reino.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: 
Salmo (Dn 3, 52.53.54.55.56)
R/. A ti gloria y alabanza eternamente.

Bendito seas, Señor,
Dios de nuestros padres,
a ti gloria y alabanza eternamente.
Bendito sea tu Nombre,
Santo y glorioso,
A él gloria y alabanza eternamente. R/.

Bendito seas en el templo
De tu santa gloria,
A ti gloria y alabanza eternamente. R/.

Bendito seas en tu trono real,
A ti gloria y alabanza eternamente. R/.

Bendito cuando cabalgas
Sobre querubines
Penetrando los abismos,
A ti gloria y alabanza eternamente. R/.

Bendito seas en firmamento del cielo,
A ti gloria y alabanza eternamente. R/.

Evangelio:
Esa pobre viuda a puesto más que todos.
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas (21, 1-4)


Levantando la vista observó a unos ricos que depositaban sus donativos en el arca del templo. Observó también, a una viuda pobre que ponía unas moneditas; dijo:
Les aseguro que esa pobre viuda ha puesto más que todos. Porque todos ésos han depositado donativos de lo que les sobraba; pero ella en su pobreza, ha puesto cuanto tenía para vivir.
Palabra del Señor.

27 de noviembre de 2007
Martes / verde     Feria      

Primera lectura:
El Dios del Cielo suscitará un reino que nunca será destruido; su poder no pasará a pueblo alguno
Del libro de Daniel (2,31-45)


Viste una estatua muy grande y de un resplandor extraordinario; estaba de pie delante de ti y su aspecto era terrible.  Esa estatua tenía una cabeza de oro fino, el pecho y los brazos eran de plata, el vientre y las caderas de bronce,  las piernas de hierro, y los pies de hierro mezclado con arcilla.


Tú estabas mirándola, cuando se desprendió una roca sin que nadie la moviera; pegó a la estatua a la altura de los pies de hierro y de arcilla y los rompió.  Y en aquel mismo instante se hicieron trizas el hierro, la arcilla, el bronce, la plata y el oro; el viento se los llevó sin dejar huella como se lleva la paja del trigo en la era durante el verano. Y la piedra que había golpeado a la estatua se convirtió en una gran montaña que abarcó toda la tierra.


Ese fue el sueño: Ahora daremos al rey su explicación. Tú eres el rey de reyes, el Dios del Cielo te dio la realeza, el poder, la fuerza y la gloria. El puso en tus manos los hombres, los animales del campo y los pájaros del cielo, te hizo su dueño doquiera ellos vivan. La cabeza de oro eres tú. Después de ti seguirá un reino inferior al tuyo, luego un tercero que será de bronce y que dominará toda la tierra.


Después vendrá un cuarto reino que será fuerte como el hierro. Así como el hierro rompe y lo reduce todo a polvo, así romperá y lo arrasará todo. Como bien lo viste, los pies y los dedos son una mezcla de hierro y de arcilla de alfarero; ese será un reino dividido. Tendrá la solidez del hierro, pues viste al hierro mezclado con arcilla barrosa. Pero los dedos de los pies son mitad hierro y mitad arcilla; el reino será fuerte sólo a medias, pues también será frágil. Así como viste el hierro mezclado con arcilla barrosa, así estos reinos se mezclarán debido a un matrimonio, pero no estarán unidos el uno al otro, igual como el hierro no puede unirse con la arcilla.

En tiempo de esos reinos, el Dios del Cielo suscitará un reino que nunca será destruido; su poder no pasará a pueblo alguno. Derrotará y destruirá a todos los reinos y los reemplazará para siempre. Viste como se desprendió una roca de la montaña sin que mano alguna la tocara, y como pulverizó el hierro, el bronce, la arcilla, la plata y el oro: eso mismo va a acontecer.


El Dios grande ha dado a conocer al rey lo que algún día va a pasar; como el sueño fue así, su interpretación también es exacta».


Palabra de Dios. 

Salmo responsorial: 
Salmo  (Dn3, 57.58.59.60.61)
R/. Bendigamos al Señor.

Todas las obras del Señor,
bendigan al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.

¡Ángeles del cielo,
bendigan al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.

¡Bendigan los cielos al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.
 
¡Todas las aguas del cielo,
bendigan al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.

¡Todos los poderes del Señor,
bendigan al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.

Evangelio:
Estén sobre aviso y no se dejen engañar.
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas (21,5-11)


Como algunos estaban hablando del Templo, con sus hermosas piedras y los adornos que le habían sido regalados, Jesús les dijo: «Mírenlo bien, porque llegarán días en que todo eso será arrasado y no quedará piedra sobre piedra.  Le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo sucederá eso, y qué señales habrá antes de que ocurran esas cosas?


Jesús contestó: Estén sobre aviso y no se dejen engañar; porque muchos usurparán mi nombre y dirán: “Yo soy el Mesías, el tiempo está cerca”. No los sigan.  No se asusten si oyen hablar de guerras y disturbios, porque estas cosas tienen que ocurrir primero, pero el fin no llegará tan de inmediato.


Entonces Jesús les dijo: «Se levantará una nación contra otra y un reino contra otro. Habrá grandes terremotos, pestes y hambre en diversos lugares. Se verán también cosas espantosas y señales terribles en el cielo.


Palabra del Señor.

28 de noviembre de 2007
Miércoles/Verde    Feria

 
Primera lectura:
Guarda tus regalos o dáselos a otros
Del libro de Daniel (5,1-6.13-14.16-17.23-28)


El rey Belsasar dio un gran banquete para miles de sus altos funcionarios, y ante esos miles de invitados, se puso a tomar vino. Después de haber probado el vino, Belsasar ordenó que trajeran los vasos de oro y de plata que su padre Nabucodonosor había sacado del Templo de Jerusalén. Tanto el rey como sus altos funcionarios, sus mujeres y sus concubinas querían beber en ellos. Trajeron pues los vasos de oro que habían sido robados del Templo de Dios en Jerusalén.

El rey y sus altos funcionarios, sus mujeres y sus concubinas los tomaron para beber en ellos: tomaron vino a la salud de sus dioses de oro, de plata, de bronce, de hierro, de madera y de piedra.


Pues bien, de repente aparecieron frente al candelero los dedos de una mano, que escribían sobre el estuco del muro del palacio real. El rey vio esa mano que escribía  e inmediatamente cambió de color: estaba espantado, todo su cuerpo y todos sus miembros temblaban.


Trajeron pues a Daniel a la presencia del rey. El rey tomó la palabra y le dijo: ¿Eres tú Daniel, uno de los desterrados que mi padre trasladó desde Judea?  Me han dicho que en ti reside el espíritu de los dioses y que han notado en ti una luz, un juicio y una sabiduría extraordinarias.


Después me dijeron que tú puedes interpretar y resolver los problemas. Si puedes leer lo que allí está escrito y darme a conocer su significado, serás revestido de púrpura, llevarás un collar de oro al cuello y serás la tercera persona del reino.


Entonces Daniel tomó la palabra y delante del rey dijo: ¡Guarda tus regalos o dáselos a otros! Voy a descifrar para el rey lo que está allí escrito y le daré a conocer el significado.


Al contrario, te alzaste en contra del Señor de los cielos, dispusiste que te trajeran los vasos de su Templo y han tomado vino en ellos tú, tus altos funcionarios, tus mujeres y tus concubinas. Y han bebido a la salud de sus dioses de plata y de oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que nada ven, nada entienden y nada saben. Pero tú no has glorificado al Dios que tiene tu vida en su mano y a quien pertenece todo tú destino.


Por eso fue enviada de su parte esa mano para que trazara ese escrito, y ese escrito dice: Mené, Téquel y Parsin». Ahora viene la explicación de esas palabras: Mené: Dios ha medido tu reino y le ha puesto fin. Téquel»: has sido pesado en la balanza y tu peso ha resultado muy liviano. «Parsin»: tu reino ha sido dividido y dado a los Medos y a los Persas


Palabra de Dios. 

Salmo responsorial: 
Salmo (Dn 3,62.63.64.65.66.67)
R/. Cantemos y bendigamos al Señor

¡Sol y luna bendigan al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.

¡Estrellas del cielo bendigan al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.

¡Lluvias y rocíos bendigan al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.

¡Todos los vientos bendigan al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.

¡Fuego y calor bendigan al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.

¡Frío y ardor bendigan al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.

Evangelio:
Manténganse firmes y se salvarán.
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas (21,12-19)


Pero antes de que eso ocurra los tomarán a ustedes presos, los perseguirán, los entregarán a los tribunales judíos y los meterán en sus cárceles. Los harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre, y ésa será para ustedes la oportunidad de dar testimonio de mí.


Tengan bien presente que no deberán preocuparse entonces por su defensa.

Pues yo mismo les daré palabras y sabiduría, y ninguno de sus opositores podrá resistir ni contradecirles.
Ustedes serán entregados por sus padres, hermanos, parientes y amigos, y algunos de ustedes serán ajusticiados. Serán odiados por todos a causa de mi nombre. Con todo, ni un cabello de su cabeza se perderá. Manténganse firmes y se salvarán.


Palabra del Señor.

29 de noviembre de 2007
Jueves/Verde    Feria.

 
Primera lectura:
Ojala te salve tu Dios, al que sirves con tanta fidelidad.
Del libro de Daniel (6, 12-28)


Pues bien, esos hombres entraron en tropel y encontraron a Daniel que estaba suplicando e implorando a su Dios. Corrieron donde el rey y le recordaron la prohibición real: ¿No firmaste un decreto según el cual cualquier hombre que en estos treinta días dirija una oración a otro dios o a otra persona fuera de ti, sería arrojado al foso de los leones? El rey respondió: Así se ha establecido firmemente, según la ley de los medos y de los persas: nadie puede ir en contra.


Entonces dijeron al rey: «Daniel, ese hombre que forma parte de los desterrados de Judá, no tiene respeto alguno por ti ni por la prohibición que tú firmaste. Hace su oración tres veces al día». Al oír esas palabras, el rey se molestó mucho; quería salvar a Daniel y hasta la puesta del sol, buscó en vano una solución.  Pero esos hombres lo presionaban, diciéndole: « ¡Sabes muy bien, oh rey, que según la ley de los Medos y de los Persas ninguna prohibición o decreto firmado por el rey puede ser anulado!.


Entonces el rey ordenó que detuvieran a Daniel y que lo arrojaran al foso de los leones. El rey dijo a Daniel: « ¡Ojala te salve tu Dios, al que sirves con tanta fidelidad!.

Empujaron una gran piedra para cerrar la boca del foso; el rey y los altos funcionarios pusieron en ella sus sellos para que nada pudiera cambiar la suerte de Daniel. El rey entró en su palacio, ayunó toda la noche y no quiso acostarse con sus concubinas; no pudo dormir.


Aun antes de que saliera el sol, el rey se levantó y se dirigió a toda prisa al foso de los leones. Se acercó al foso y gritó a Daniel con voz angustiada: « ¿Daniel, servidor del Dios vivo, ese Dios al que sirves con tanta fidelidad ha sido capaz de librarte de los leones?»  Daniel respondió al rey: « ¡Viva el rey para siempre!

Mi Dios me envió a su ángel, quien cerró las fauces de los leones, los que ni siquiera me han tocado porque fui hallado inocente ante él, y ante ti, oh rey, también soy inocente». El rey experimentó una gran alegría y dio orden de que sacaran a Daniel del foso. Sacaron pues a Daniel del foso de los leones y lo encontraron en perfecto estado, porque había puesto su confianza en su Dios.


Entonces el rey mandó que vinieran los hombres que habían calumniado a Daniel, los arrojó al foso de los leones junto con sus hijos y sus mujeres, y aun antes que tocaran el suelo del foso, los leones se abalanzaron sobre ellos y trituraron sus huesos.


El rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas que viven en toda la tierra: « ¡La abundancia y la paz sean con ustedes!  Este es el decreto que promulgo: En toda la extensión de mi reino, la gente temerá y respetará al Dios de Daniel. El es el Dios vivo, que permanece para siempre: su reino no será destruido y su imperio no tendrá fin. El salva y libra, realiza señales y prodigios en los cielos y en la tierra: él salvó a Daniel de las garras y de los dientes de los leones».

Palabra de Dios. 

Salmo responsorial: 
Salmo (Dn 3,68.69.70.71.72.73.74)
R/. Cantemos y glorifiquemos al Señor.

¡Rocíos y escarchas bendigan al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.

¡Hielo y frío bendigan al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.

¡Hielos y nieves bendigan al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.

¡Noches y días bendigan al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.

¡Luces y tinieblas bendigan al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.

¡Rayos y nubes bendigan al Señor,
cántenle y glorifíquenlo eternamente! R/.

¡Bendiga la tierra al Señor,
cántele y glorifíquelo eternamente! R/.

Evangelio:
Enderécense y levanten la cabeza, porque está cerca su liberación
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas (21, 20-28)


Cuando vean a Jerusalén rodeada por ejércitos, sepan que muy pronto será devastada. Los que estén en Judea, que huyan a los montes; los que estén dentro de la ciudad, que salgan y se alejen; y los que estén en los campos, que no vuelvan a la ciudad.  Porque esos serán los días en que se rendirán cuentas, y se cumplirán todas las cosas que fueron anunciadas en la Escritura.


¡Pobres de las mujeres embarazadas o que estén criando en esos días! Porque una gran calamidad sobrevendrá al país y estallará sobre este pueblo la cólera de Dios.

Morirán al filo de la espada, serán llevados prisioneros a todas las naciones y Jerusalén será pisoteada por las naciones hasta que se cumplan los tiempos de las naciones.

Entonces habrá señales en el sol, la luna y las estrellas, y por toda la tierra los pueblos estarán llenos de angustia, aterrados por el estruendo del mar embravecido. La gente se morirá de espanto con sólo pensar en lo que va a caer sobre la humanidad, porque las fuerzas del universo serán sacudidas.

Y en ese preciso momento verán al Hijo del Hombre venir en la Nube, con gran poder  e infinita gloria.»
Las señales de los tiempos.

Cuando se presenten los primeros signos, enderécense y levanten la cabeza, porque está cerca su liberación.
Palabra del Señor.

30 de noviembre de 2007
SAN ANDRÉS, apóstol.
Viernes/Rojo    Fiesta.

 
Primera lectura:
La fe del corazón te procura la “justicia”.
De la Carta del apóstol san Pablo a los Romanos (10, 9-18)


Porque te salvarás si confiesas con tu boca que Jesús es Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos. La fe del corazón te procura la “justicia”, y tu boca, que lo proclama, te consigue la salvación.

La Escritura ya lo dijo: El que cree en él no quedará defraudado.

Así que no hay diferencia entre judío y griego; todos tienen el mismo Señor, que es muy generoso con todo el que lo invoca;
porque todo el que invoque el Nombre del Señor se salvará.
Pero ¿cómo invocarán al Señor sin haber creído en él? Y ¿cómo podrán creer si no han oído hablar de él? Y ¿cómo oirán si no hay quien lo proclame?

Y ¿cómo lo proclamarán si no son enviados? Como dice la Escritura: Qué bienvenidos los pies de los que traen buenas noticias.

Pero es un hecho que no todos aceptaron la Buena Noticia, como decía Isaías: Señor, ¿quién nos ha escuchado y ha creído?
Así, pues, la fe nace de una proclamación, y lo que se proclama es el mensaje cristiano.

Me pregunto: ¿Será porque no oyeron? ¡Claro que oyeron! Esta voz resonó en toda la tierra y sus palabras se oyeron hasta en el último rincón del mundo.

Palabra de Dios. 

Salmo responsorial: 
Del salmo 18
R/. Contemos la gloria del Señor.

Los cielos cuentan la gloria del Señor,
proclama el firmamento
la obra de sus manos.
Un día al siguiente le pasa el mensaje
 y una noche a la otra se lo hace saber. R/.

No hay discursos ni palabras
ni voces que se escuchen. R/.

Más por todo el orbe se capta su ritmo,
y el mensaje llega hasta el fin del mundo. R/.

Evangelio:

Síganme, y yo los haré pescadores de hombres.
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo (4, 18-22)


Mientras Jesús caminaba a orillas del mar de Galilea, vio a dos hermanos: uno era Simón, llamado Pedro, y el otro Andrés. Eran pescadores y estaban echando la red al mar. Jesús los llamó: «Síganme, y yo los haré pescadores de hombres.»  Al instante dejaron las redes y lo siguieron.

Más adelante vio a otros dos hermanos: Santiago, hijo de Zebedeo, con su hermano Juan; estaban con su padre en la barca arreglando las redes. Jesús los llamó,  y en seguida ellos dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

Palabra del Señor.

 

 

 

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