PROPUESTA PARA EL PROPEDÉUTICO 2007
Búsqueda de la fundamentación humana y un espacio para discernimiento
“el futuro de la humanidad está en manos de aquellos que sepan dar a las generaciones venideras, razones para vivir y razones para esperar” (G.S.31)
MISIÓN
Somos un equipo pertenecientes al IMEY para acompañar a un grupo de jóvenes entre los 17 y 25 años, previamente seleccionados, para introducirlos en la búsqueda de la fundamentación humana y un espacio para el discernimiento, facilitando su crecimiento humano-afectivo, fraterno, intelectual, espiritual y pastoral, para responder a los desafíos de la X Asamblea en el campo de la formación.
VISIÓN
Que el propedéutico sea una etapa de crecimiento integral y de discernimiento espiritual en el seguimiento de Jesús, para asumir un compromiso más auténtico y responsable consigo mismo y con el Instituto.
OBJETIVO GENERAL
Introducir al joven en el proceso formativo integral hacia el sacerdocio misionero, hermano o laico en la experiencia del seguimiento de Jesús, misionero del Padre, para que pueda optar conciente, libre y responsablemente por la vocación a la que ha sido llamado.
VALORES HUMANOS:
Liderazgo, responsabilidad, sentido de pertenencia, creatividad y participación activa.
VALORES MISIONEROS:
Amor por la vida, fe, alegría, liderazgo, trabajo en equipo, amor solidario y responsabilidad.
ELEMENTOS FUNDAMENTALES DEL SEGUIMIENTO
ACOMPAÑAMIENTO Y NUEVOS PARADIGMAS: Caminar con el joven. “cuanto más complejo sea un joven, más le será indispensable un acompañamiento de otro capacitado para esto”.
AUTORREALIZACIÓN: Ofrecer a los jóvenes un plan de formación que les permita crecer en su integridad.
DISCERNIMIENTO: Reconocer por dónde nos quiere llevar Dios, para dejarnos llevar por Él, a través de su Espíritu y responder con fidelidad creativa.
CRECIMIENTO INTELECTUAL Y ESPIRITUAL: Profundizar con el joven elementos de tipo académico y espiritual que lo lleven a ser competente para responder a los desafíos de hoy.
CONJUGACIÓN DE COMPETENCIAS, SER Y DIDÁCTICA: El desarrollo humano, personal y comunitario lleva a la transformación personal, familiar y social del individuo.
Competencia: Conjunto de conocimientos, actitudes, disposiciones que se conjugan en conocer desde el ser y desde el saber hacer.
La disposición es pensada en lo cognitivo, emocional y comunicativo. Todo esto relacionado entre si, permite un desempeño eficiente en un contexto determinado bajo condiciones específicas.
Ser: visión integral de la persona humana. Mira hacia el desarrollo individual y colectivo en todas sus dimensiones:
Dimensión cognitiva
Dimensión comunicativa: argumentativa, interpretativa y prepositiva.
Dimensión afectiva: (didáctica) diálogo personalizado, proyecto de vida.
Dimensión política: derechos y deberes
Dimensión laboral: diseccionados al campo misionero.
Dimensión valorativa: escala de valores
Dimensión lúdica: apoyarse en gráficas, aprendizaje dinámico, juegos, mapa conceptual, conversatorios y debates.
Didáctica: el arte de enseñar teniendo en cuenta seis medios: alumno, objetivo, contenido, medio geográfico, la forma de aprendizaje y la institución.
¿A QUE RESPONDEMOS?
Al artículo 56 de las Constituciones:
La formación de los misioneros en el Instituto se fundamenta:
En Jesucristo como centro de la vida y de la acción misionera.
En la adhesión y fidelidad a la iglesia, sacramento de salvación.
En la vivencia del carisma del Fundador.
En la vida de comunidad, manifestada especialmente en la práctica de los consejos evangélicos y en la vida de equipo.
En el espíritu y práctica de la oración individual y comunitaria.
En el compromiso apostólico misionero entre los pobres.
En la dedición de promover la justicia y la liberación integral de los pueblos en una adecuada formación académica.
Como respuesta a los DESAFÍOS DE LA X ASAMBLEA 2002: FORMACIÓN (pág. 27-28)
Reestructurar el sistema de formación haciendo que ésta sea un proceso: PROYECTO DE FORMACIÓN.
5. Fomentar la formación diversificada y descentralizada. Optamos por una formación personalizada y diversificada (pág. 32)
10. Implementar la formación para el desarrollo humano y la vida fraterna.
12. Facilitar el discernimiento vocacional de los candidatos en lo primeros años de Formación.
15. Implementar la especifidad del Año Propedéutico.
Como respuesta al PROYECTO DE VIDA, Misioneros de Yarumal: 2002-2008.
En su PROGRAMA DE FORMACIÓN, cuyo objetivo dice: “hacer de la formación un proceso diversificado, descentralizado, personalizado y permanente de seguimiento de Jesús, que lleve la madurez humana y espiritual para anunciar el reino a los no cristianos, entre ellos a los más pobres” (pág. 31)
PERFIL DEL CANDIDATO
El aspirante al Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal es una persona con sentido de pertenencia, líder, creativo, responsable y participante activo.
Una persona capaz de interpretar, argumentar, proponer y saber manejar competencias ciudadanas y de convivencia.
Una persona dispuesta para el anuncio del Evangelio, entre lo que no conocen a Cristo y entre ellos a los más pobres.
Una persona que quiere hacer el camino del discipulado, para el seguimiento de Jesucristo , “Misionero del Padre”.
Una persona capaz de asumir la espiritualidad del Fundador y el carisma del Instituto.
Una persona que asume un proyecto de vida personal y comunitaria.
Una persona que sabe apreciar y valorar la vida en pequeñas fraternidades como el ambiente propio de la vida misionera.
Una persona que conoce su personalidad y carácter, con capacidad para dar y recibir, que es tolerante y sabe aceptar la diversidad, con capacidad para buscar consensos.
Una persona con madurez para vivir la frustración y los fracasos en las etapas de su vida.
Una persona capaz de trabajar pastoralmente en equipo asumiendo los retos del primer anuncio, la nueva Evangelización y el trabajo con los laicos.
CRITERIOS DE SELECCIÓN DEL CANDIDATO
Que el candidato se sienta llamado por Dios, lo cual se manifiesta por su interés ante los valores cristianos.
Ausencia de vicios o taras que impidan su futura vida misionera.
Equilibrio psicológico y afectivo, expresado en actitudes de apertura y comprensión de las personas además de los acontecimientos.
Buen estado de salud física y mental, en orden a afrontar la vida misionera.
Suficiente creatividad que enriquezca al Instituto y cualifique las diversas tareas pastorales.
Capacidad de acogida e inserción en otras culturas.
Capacidad de iniciativa y servicio que supere la sola calidad de buena persona.
Buenas relaciones interpersonales, que integren su actitud fraterna.
DOCUMENTOS Y REQUISITOS
Carta de petición dirigida a los promotores vocacionales.
Informe de los promotores de donde proviene.
Certificados de estudios: pruebas del ICFES y títulos educativos alcanzados.
Certificados de salud: VIH, general, odontológico y serológico.
Documentos eclesiales y civiles.
Carta de recomendación de un sacerdote.
Libre de todo tipo de obligaciones: padres, hermanos, hijos y cuestiones legales.
Estar trabajando o estudiando y colaborando pastoralmente en su parroquia.
Edades requeridas: en el propedéutico para la formación sacerdotal misionera: 17-25 años. Casos especiales los estudiará la Escuela de Formadores.
Para hermanos, universitarios y laicos: 25-32 años.
Situación militar definida.
Afiliación obligatoria a una EPS. y/o A.R.S
PERTINENCIAS Y VENTAJAS DE LAS ETAPAS DE PRESELECCIÓN Y PROPEDÉUTICO
PERTINENCIAS:
Responde con calidad a los “llamados” y “desafíos” propuestos por la X Asamblea General del Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal.
Responde a la necesidad de hacer de la formación un proceso contextualizado, diversificado, descentralizado, personalizado y permanente del seguimiento de Jesús.
Responde a la necesidad de la especificidad del “Año Propedéutico”.
Responde al llamado de la vida fraterna para construir una estructura formativa a la persona de hoy, en un ambiente de escuela de crecimiento muto.
Realiza el desafío de poder integrar la pastoral vocacional a la formación.
Aplica y utiliza los medios para orientar a los aspirantes y estudiantes en la línea del Primer Anuncio entre los no cristianos más pobres.
Acompaña a los jóvenes en su motivación vocacional misionera desde los diferentes vínculos: familiar, parroquial, social y educativo.
Realiza la propuesta de implementar la reestructuración de la formación, como un proceso en sus diferentes etapas: Proyecto de Formación.
VENTAJAS:
Facilita el conocimiento previo de la personalidad, de la familia, del compromiso pastoral, del entorno social, de las motivaciones del candidato, como soporte para la vocación misionera javeriana.
Garantiza claridad, autoconocimiento y cierto manejo de la personalidad y la afectividad por parte del candidato.
Favorece la selección de los candidatos en un proceso de discernimiento vocacional.
Ofrece la posibilidad de un mejor proceso del Año Propedéutico.