JAIRO CALDERÓN

  

Soy Jairo Calderón,
Poeta  por castigo,
Tengo los ojos marrones,
La mirada triste de mi abuelo.
A veces tengo tanto que decir,
Que es mejor no decir nada.
Pronto solo seré un recuerdo.
Cuando me vaya  con el viento
Por fin seré libre
Y podré recorrer alegremente
Tus cordilleras y tus ríos.
Mientras tanto,
Solo sueño pálido
Y tú ríes.

 

Cóndor
Si yo fuera el gran cóndor de los andes
Sobrevolaría tu pueblo,
Y al verte entre las calles caminando pasiva,
Me lanzaría en picada,
Te llevaría a mi nido,
Desgarraría tu cuerpo hasta encontrar tu amor;
Pero si no lo encuentro,
Me ahogaría en tu sangre
Y moriría a tus pies.

 

Hace tiempo se quedo mi piel
Pegada a tu roce.

Algo que duele en mí

Me dueles tú
En todas las partes del cuerpo,
Me dueles de mañana
Y a medio día;
En la madrugada
Y cuando amanece.
Me dueles tú cuando no estas,
Y a veces cuando no estoy,
Me dueles en los ojos cuando oírte no puedo.
Me dueles en el aliento,
Cuando me voy con el tiempo.
Me duele que no me duelas
Y me duele que me duelas.
Me dueles en todo el continente,
Sobre todo en mis ríos,
En mis altas planicies,
Y al lado de mis pies.
Me dueles como el pecado que no he cometido aun,
Al lado de mis alegrías,
Y entre mis dedos largos.
Me duele saber que me dueles,
Y sobre todo y definitivamente,
Me duele que un día no me duelas.
Me entristece que me duelas,
Y me alegra que lo hagas.

Quiero que seas letras,
Que tus poros sean reglones,
Que tu ombligo sea una frase,
Que tus labios sean palabras.
 

 

Me llamo jairo, tengo los ojos cafés y la mirada triste, soy el resultado de una explosión de amor a orillas del rió Magdalena, nací  una mañana de lluvia en Magangue Bolívar, tardé 3 días en nacer, solo para poder ver el mundo un día festivo. Nací el 7 de agosto de un año en ruinas, jugué con las crepitantes olas del golfo de Morrosquillos y luego casi que pude agarrar las estrellas con la mano a muchos metros del mar. Soy solo jairo,  a veces Jairo Calderón, nadie más. Si de aventuras se trata no soy el indicado, me encantan más los atardeceres, alguna vez quise ser bachiller, alguna otra lingüista, ahora quiero ser misionero, mañana quizás quiera ser viento.

Ir al Inicio                                                   Conocer otro hermano